Gabriel creció en una pequeña ciudad y desde niño mostró curiosidad por todo. A los 12 años descubrió la música con una vieja guitarra y aprendió por su cuenta.
A los 18 se mudó a la ciudad para estudiar y perseguir sus sueños. Con esfuerzo, empezó a compartir su música y a conectar con otras personas. Hoy sigue su camino, fiel a lo que ama.